Yo voto en blanco y quiero papeleta

Estamos en plena campaña electoral para las elecciones autonómicas de Catalunya y nos inundan con noticias relacionadas con los partidos políticos que luchan por conseguir escaños para el parlamento de la Generalitat de Catalunya.

Cada cuatro años la misma historia, según las encuestas y preguntas con respuesta “. Si o .No” que tanto les gusta a las televisiones, la mayoría de las personas considera que las campañas no cambiarán su intención de voto, aún así, los partidos siguen invirtiendo miles de euros en publicidad y meetings, destinados a todos los que ya tienen claro a quién votarán. Según como se mire ¡Qué incongruencia!

Pero para mí, la incongruencia es la de las personas que siguen votándoles. Todos han podido  comprobar, en mayor o menor medida, que son unos mentirosos, ya que lo prometen todo, para luego convertir  solo una sombra de lo que habían ofrecido, pactar con  quién aseguraron que nunca lo harían, u olvidar que prometieron justo todo lo contrario de lo que acaban haciendo.
¿Sabéis qué? Yo hace mucho tiempo que decidí no darles mi voto, me engañaron unos cuantos años, pero se acabó. Voto y postulo por el voto en blanco. Es la opción que me permite manifestar la indignación hacia el sector político, que ha olvidado los orígenes del servicio al ciudadano, y es por una sincera creencia en el sistema democrático, que ejerzo el derecho  y para mi deber de votar, por qué si no, haría como la mayoría de la población, que sencillamente el día de las elecciones, encuentra mil cosas mejores para hacer y se abstiene.

Ahora que, ya pueden ir disfrutando del poco tiempo que les queda para seguir haciendo “el nota”, pues con el creciente desarrollo de la tecnología, estoy segura que no queda muy lejos la democracia en tiempo real, y ya no les servirá de nada mentir a la población, gracias a la inteligencia colectiva y la comunicación en redes, la evaluación será continuada y comprobarán como las decisiones serán confrontadas de inmediato.

Pero volviendo al día de hoy, y a la defensa del voto en blanco. Tengo todavía una queja, y es que los que nos decidimos por esta opción, no la podemos ejercer tal como la ley indica. Me explico.

Resulta que si el voto debe ser secreto, cuando llego a la sede de mi colegio electoral y busco mi opción, no está. Si, ya sé que muchos sabéis que para votar en blanco tan solo tengo que cerrar un sobre vacío, y dirigirme a la mesa para introducirlo en la urna, pero es en ese momento cuando se produce la discriminación. Si la votación se realiza tal y como dice la ley, yo debo dar el sobre al presidente de la mesa, para que sea él el que lo deposite en la urna, y es obvio, que una persona puede identificar claramente si un sobre contiene o no una papeleta, por lo que el voto deja de ser secreto.

Alguien podría argumentarme que la posibilidad de que el presidente de la mesa sepa quién soy, y por lo tanto, identifique mi voto, es muy remota, pero teniendo en cuenta que vamos a votar a los colegios de nuestro barrio, ya no tanto, ¿No? Y aunque fuera así, si en los referéndums figura la opción de la papeleta en blanco ¿Qué sentido tiene, que en el resto de elecciones no aparezca?¿ Una de las razones podría ser que aumentaría muchísimo el porcentaje? Pues seguramente si.

Y es por todo lo dicho, que me parece muy necesaria la campaña “Voto en Blanco Legal”, la cual apoyo y además animo a todos los desengañados con los políticos actuales, que se adhieran a ella. Necesitamos otro modelo de políticos, y el día que los votos en blanco consigan una importante representación en los “Quesitos” de los gráficos de la noche electoral, empezarán a cambiar las cosas, estoy segura.